¡Prohibido Rendirse!

por Alejandro Rodríguez
domingo 25 de septiembre de 2016

La Recuperación implica abstinencia, tiempo y trabajo. Pero también durísimos momentos de desesperanza, ansiedad, culpa y soledad. Las ganas de consumir se entrelazan endiabladamente con problemas de pareja, económicos, laborales, legales...etc. Son los días en los que nos planteamos abandonar, arrojar la toalla y desaparecer (para consumir).

Pero también son los días de crecimiento, de llevar a la práctica lo aprendido y, sobretodo, de aferrarnos a nuestro plan. Porque ahora (y ésta es la gran diferencia) tenemos un plan.

Horarios estrictos, levantarnos temprano, cuidar higiene, limpieza y orden del hogar, alimentación, sueño, ejercicio, meditación, lectura, tiempo con compañeros... todo ello con honestidad y humildad, supone el eje del trabajo al que hemos de agarrarnos (más que nunca) en estos días terribles. Son los dolores del crecimiento que, como todo lo demás, también pasarán.

Como dicen los avisos de tráfico: "Con niebla no pare". En estos días no somos capaces de ver la luz al final del túnel pero (y esta es otra diferencia importante) ahora sabemos que esa luz existe. Cuando las nubes negras desaparezcan y hayamos mantenido el rumbo sabremos que no somos los mismos. Volver siempre a nuestro plan inicial, al A,B,C pero cada vez con un corazón más abierto. Ahora sabemos que no hay de qué escapar. Es la vida y su dolor inherente. Todo normal, mantengamos la calma. Son días de aprendizaje, días que nos transforman dándonos esperanza y convenciéndonos de que la Recuperación existe, somos la prueba viviente. La Recuperación somos nosotros. Lo sabemos ahora y lo sabremos siempre, pase lo que pase, y no hay marcha atrás.

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

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