por Alejandro Rodríguez
viernes 21 de julio de 2017
Detrás de muchas situaciones terribles que se dan diariamente en nuestro pais hay muchas veces una causa oculta: la cocaína.
Es tremendamente habitual que los cocainómanos cuenten episodios de intensos celos que no asociaron en su momento a la droga.
Os comparto este interesante artículo del Dr. Fernando Caudevilla:
"El uso de dosis muy elevadas de cocaína, tanto en personas que consumen habitualmente como en usuarios ocasionales puede dar lugar a un cuadro típico de síntomas llamado psicosis tóxica, que se caracteriza por la pérdida de contacto con la realidad. Las ideas que aparecen en las psicosis tóxicas por cocaína (y otros estimulantes como las anfetaminas) son muy parecidas en la mayoría de las personas: ideas paranoides con contenido de perjuicio (sentirse rodeado, vigilado o espiado por otras personas que quieren hacer daño al paciente) y celos patológicos (sin que existan indicios racionales de infidelidad)
Las psicosis tóxicas son por definición, reversibles y limitadas al tiempo que tarda el organismo en eliminar la sustancia. La mayoría de los cuadros desaparecen al cabo de unas horas, pero el hecho de que la percepción de la realidad se encuentre alterada facilita la aparición de conductas impulsivas, violentas hacia los demás o hacia uno mismo. Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas la conducta más prudente es la observación y tratamiento en un hospital. También es importante saber que está demostrado que la aparición de un episodio psicótico hace que sea mucho más probable que éste pueda repetir al volver a tomar cocaína, incluso en dosis menores.
El uso de cocaína puede asociarse con muchos otros tipos de trastornos psiquiátricos (crisis de pánico, trastornos de ansiedad, problemas depresivos, conductas estereotipadas, trastornos del sueño, anorexia nerviosa…)."
El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional