El Sentido de la Vida

por Alejandro Rodríguez
domingo 26 de julio de 2020

Hemos visto como las heridas emocionales de la infancia o adolescencia nos anclan al pasado de distintas maneras. Necesidad desmedida de atención, valoración, cariño y aceptación y pánico a no recibirlas van configurando la personalidad de cada uno con un denominador común: el egoísmo. Ya seamos víctimas o narcisistas, payas@s o encantadores de serpientes, nos une una misma visión del mundo, de la vida y de los demás, siempre filtrada por nuestro ego.

Así, cada situación, relación o circunstancia se juzga con los siguientes criterios:

¿Me favorece o perjudica en mis intentos de gustar, agradar y ser valorad@?

¿Saco algún beneficio económico, material, de imagen de este suceso?

¿Puede mi seguridad y/o confort verse comprometida con esta novedad?

Es importante que sea cual sea nuestra táctica de supervivencia en este “mundo amenazante” reconozcamos que el origen de nuestro egoísmo está en nuestros miedos (cada uno los suyos) y no en nuestra calidad como personas.  Nuestra madurez como seres humanos la mide en parte nuestra capacidad de ser honestos con nosotros mismos. Así, cuando nos sorprendamos siendo vanidos@s, tacañ@s o injust@s  con nuestros semejantes, aceptemos que estamos siendo egoístas y que nuestro miedo ha vuelto a asumir el mando y lleva el volante otra vez. Solo a partir de esta honestidad total con nosotr@s mism@s podremos Cambiar realmente.

Darse cuenta de que nos estamos comportando de manera miserable, reconocerlo, aceptarlo y perdonarnos (no olvidemos que somos niñ@s asustados y no malas personas), nos sitúa en la casilla de salida de una Vida Nueva. Desde la sinceridad más íntima y la compasión con un@ mism@ podremos elegir otra cosa y no la misma mierda de siempre.

Dejar de ser un mamífero asustado, un organismo más en busca de supervivencia y reproducción, pobres diabl@s obsesionad@s por el dinero y la imagen, y convertirnos en lo que nos gustaría ser es una opción que se presenta cada minuto, un examen tipo test que la vida nos pone en cada instante y la dota de sentido. Optar por el miedo nos lleva al dolor, a la escasez (nunca parece haber suficiente de "eso" que tanto anhelamos de ahí que acumulemos compulsiva e irracionalmente cosas, dinero, drogas...) mientras que al elegir la paz y el altrusimo nuestro depósito siempre estará lleno.

Dedica tu vida a lo que quieras, ocúpate en lo que decidas, pero desterrar el miedo de nuestros días es la tarea principal de tod@s. Ser libres o como decía E.T a Elliot:" Ser buenos" simplifica otras declaraciones grandilocuentes pero nos pone en el camino correcto para una existencia plena, gozosa y con sentido.

Podéis hacer la prueba (aunque muc@s de vosotr@s ya no lo necesitáis).

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

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