¡Cuidado con el Dinero!

por Alejandro Rodríguez
domingo 27 de septiembre de 2020

Si la recuperación fuese un título universitario (que no lo es) habría una asignatura muy importante, una de esas que se repiten a lo largo de la carrera pues su temario es especialmente extenso, complejo y profundo.

Hablamos del dinero.

Asunto vital durante nuestra época de consumo, termina por fundirse con la droga y su ritual para asociarse de manera definitiva con la adicción.

En recuperación es importante identificar y reconocer que aunque hayamos podido mantenernos abstinentes de todo tipo de sustancias durante un periodo más o menos prolongado nuestra relación con el dinero sigue siendo enfermiza. No ocuparnos de este asunto puede llevarnos a enormes niveles de malestar, no en vano los asuntos económicos suelen justificar muchas de las angustias, obsesiones y preocupaciones de las personas en recuperación.

Una de las mayores complicaciones a la hora de abordar el papel que pesetas y euros han jugado y juegan en nuestra vida es la también enfermiza relación que la sociedad en que vivimos mantiene con el dinero. Se nos educa en el culto a ese dios del billete, se nos dice que lo importante es la solidaridad, ser buenos, se intenta “educarnos” pero más allá de las palabras están los hechos, la conducta de nuestros mayores y el mundo, y estos nos muestran la oquedad de sus discursos. Crecer en una cultura que prioriza el dinero por encima de cualquier otro asunto y padecer una adicción es una mezcla peligrosa.

A pesar de estas dificultades debemos afrontar el trabajo y ser conscientes de que si el dinero está entre las prioridades de nuestra vida por encima de otros valores es posible que nuestra recuperación no esté siendo todo lo sólida que debiera.

Nuestros mecanismos obsesivo - compulsivos siguen ahí y (ahora sin droga) se adaptarán como un guante al sustituto principal (junto con el sexo) de las sustancias.

¿Os recuerda a algo la sensación de escasez, la necesidad de acumular, los subidones y bajones, la angustia..?

Quizá el dinero sea algo más que un sustituto. Quizá sea una droga más para cuyo “uso” debemos prepararnos teniendo muy presentes nuestras “tendencias”.

Recomiendo austeridad en nuestra vida en recuperación. Incluso a compañer@s en situaciones económicas muy desahogadas l@s invito a evitar los gastos excesivos, la ostentación y desarrollar unos procesos de decisión de compras apoyados en compañer@s de recuperación. No olvidemos que comprar “coloca”.

Estructurar, organizar y afrontar responsablemente las deudas de nuestra época de consumo puede ser una herramienta de recuperación de primer orden. No hacerlo se convertirá en una peligrosa fuente de malestar que (además) nos anclará a actitudes del pasado.

Más allá de estas líneas maestras es bueno profundizar de manera personalizada de la relación de cada un@ con la pasta.

A nuestra adicción le encanta el dinero. ¿Porqué será?

Os animo a reflexionar sobre ello. Tenemos mucho bienestar que ganar.

 

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

Compartir: