Contra la culpa… ¡Consciencia!

por Alejandro Rodríguez
martes 1 de diciembre de 2020

Hablamos habitualmente de que el antídoto principal contra los sentimientos de culpa es la conciencia de enfermedad. Como otras veces, es más fácil decirlo que hacerlo y sobretodo que desterrar definitivamente el dolor emocional derivado de los recuerdos de nuestra época de consumo y de cómo afectaron a personas de nuestro entorno.

 


De cualquier manera es de gran ayuda desarrollar consciencia acerca de cómo las drogas afectan a nuestro cerebro y cómo este cambia al enfermar de adicción. Es bueno ir más allá de las simples opiniones o consejos bienintencionados, más allá incluso de las recomendaciones terapéuticas y asumir personalmente una intención de formarnos e informarnos acerca del funcionamiento de nuestra enfermedad.

 


Si se prefiere no llamarla enfermedad y alinearse con otras corrientes científicas no hay problema. Las guerras doctrinales suelen estar respaldadas por oscuros intereses industriales o corporativistas que a los que sufrimos la adicción no deberían preocuparnos en absoluto ya que llamemos como llamemos al mal que nos afecta nuestro trabajo de recuperación no cambia. Quizá ciertos sectores deberían dedicarse más a mejorar su eficacia y no tanto a pelear por su trozo de pastel (o nicho de mercado).

 


Hoy es fácil acceder a mucha y muy buena información. Una básica conciencia acerca de cómo funciona nuestro cerebro enfermo (o modificado, da igual) será de gran ayuda y conocer como nuestra parte inconsciente también ha sido afectada, así como nuestra memoria, percepción, motivaciones, capacidad de inhibir conductas inapropiadas, comunicación ente distintas áreas cerebrales, niveles de dopamina, serotonina, cortisol etc. con todo lo que implica…

 


Creo que una buena recuperación debe incluir una parte de formación. Este año 2.020 hemos recibido muchísima información acerca del covid-19 y sus características de contagio, síntomas etc. Si eres adict@ en recuperación es tu deber saber algo acerca de lo que está sucediendo entre tus orejas. Esta es la mejor manera de empezar a vernos como personas afectadas por una enfermedad del cerebro y dejar de considerarnos "malas personas".

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

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