Carta a la nueva pareja de un/a adict@ en recuperación

por Alejandro Rodríguez
jueves 30 de julio de 2020

Querid@ X,

Estás empezando una relación con un/a adict@ en recuperación y puede que haya cosas que no entiendes, otras que te sorprenden y algunas que te preocupan. Espero que estas líneas te ayuden a comprender y tranquilicen de alguna manera (o puede que no).

Es posible que la persona que acabas de conocer te haya impresionado por su sensibilidad y obsesión por agradarte. Quizá te estén sorprendiendo sus cambios de humor y puede que hayas sufrido alguna reacción emocional desproporcionada ante una situación poco importante en apariencia.

¿Se ha mostrado celos@ en algún momento?

Las personas en recuperación de una adicción hemos dejado de consumir hace ya un tiempo pero la abstinencia de todo tipo de sustancias es solo la casilla de salida en el tablero de un juego al que jugaremos toda la vida.

No te alarmes. Hacer nuestro trabajo cada día tendrá como consecuencia una vida plena y, al mismo tiempo, poder ofrecerte la mejor versión de nosotros mism@s. Hemos sido drogo-dependientes. No debemos sustituir la droga por una persona y volvernos Fulanit@-dependientes. Antes de inciar una relación tenemos que recuperar la relación con nosotr@s mism@s y desde ahí plantearnos cualquier otra.

Al principio de mi carta te describía algunas peculiaridades emocionales que quizá hayas percibido en tu nueva relación, y es que nuestro “problema” tiene una base emocional aunque la gente piense (penséis) que se reduce al consumo abusivo de tóxicos.

Para hacerle frente, una vez hemos apartado definitivamente de nuestras vidas cualquier droga (y no olvides nunca, por favor, que el alcohol es la peor de todas) iniciamos un trabajo que ha de ser prioritario en nuestras vidas y por extensión en nuestra vida de pareja.

Debemos mantener una rutina saludable, con horarios estrictos (madrugar y acostarnos pronto), hacer ejercicio evitando una vida sedentaria y evitar situaciones de riesgo (lugares, horarios, personas…). Nuestro contacto con compañer@s de recuperación ha de ser diario al principio, ya sea telefónicamente o en reuniones individuales y de grupo y debemos mantenerlo en el tiempo. Puede que tengas curiosidad (¿”Pero de qué carajo habláis?”) y es lógico. Resumiendo mucho te diré que básicamente nos recordamos de dónde venimos y qué debemos hacer para no volver, compartimos nuestro día a día emocional y las distintas herramientas que mejor funcionan para ir afrontando con éxito nuestro trabajo.

En el grupo de recuperación no pretendemos separar a nadie de su nueva pareja. Lo que sí hacemos en esforzarnos en encontrar compatibilidad conductual, emocional y de actitud ante la adicción y su recuperación. 

“Eso se ve con el tiempo” dirás con razón, y ese es el motivo por el que debemos ir despacio, sin decisiones precipitadas, dando pequeños pasos y afrontando cada novedad con apoyo y buenos consejos.

En muchos casos, los períodos de adicción activa suspenden procesos de madurez. La “anestesia” nos aleja de sentir frustración, decepciones y pérdidas y es posible que aunque estés ante una persona con treinta, cuarenta o cincuenta y tres años, en ocasiones te parezca que convives con un adolescente.

No todo son malas noticias. Además de cambiar nuestros hábitos también cambiamos nuestra actitud ante la vida y en consecuencia nuestros valores. Dinero, status e imagen social deben ser sustituidos por principios como la amistad, la honestidad, la humildad y el altruismo. También en este asunto es importante encontrar compatibilidades en nuestras relaciones de pareja.

Si descubres que tu nueva pareja adict@ te miente debes saber que la recaída está cerca.

Nuestra vida sexual también suele verse perjudicada por la adicción. Otro motivo más para ir despacio. Recuperar una sexualidad “normal” es uno de los asuntos que requieren más tiempo, trabajo y paciencia.

Tenemos tendencia a "abusar" de las cosas, a los atracones. Nos volcamos en cada tema de una manera desmedida. Nuestro problema está más en el “cómo” que en el “qué”. Por ello, debemos vigilar nuestra manera de comer, comprar, tener sexo, trabajar, hacer deporte, uso de internet y smartphone…etc.

Debemos evitar los atracones en general. Tenemos un problema de saciedad. Conozco a uno que ya de niño se comía veinte helados diarios.

Iniciar una relación de pareja puede ser algo maravilloso. Las estadísticas confirman que tener una relación estable que nos aporte equilibrio con una persona que tenga una actitud positiva hacia nuestra recuperación mejora las posibilidades de éxito, pero no es menos cierto que también supone todo un reto emocional para personas con dificultades en este punto crucial. Hipersensibles, vulnerables, insegur@s, con poca tolerancia a la frustración y un miedo atroz (pánico diría yo) al rechazo, a no gustar, a defraudar, a no ser valorad@s, aceptad@s, atendid@s...

Seguiría escribiendo pero no quiero aburrirte. A veces, estos intentos de explicarnos nos generan frustración (¡te lo dije!) y no consiguen su objetivo pero al menos son una muestra de buena voluntad (algo también importante en nuestra nueva vida).

Espero que estas líneas te hayan servido para entender que la persona que tienes a tu lado es maravillosamente compleja. 

En mi trabajo he descubierto que cada adict@ es un precioso enigma y descifrarlo una aventura apasionante.

Deseándote lo mejor en tu nueva relación, recibe un cordial saludo,

 

Alejandro R

 

 
 

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

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