Alta sensibilidad y Adicción

por Alejandro Rodríguez
sábado 24 de septiembre de 2022

Es curioso que los expertos hablen de que entre un 15 y un 20% de la población son personas con alta sensibilidad. Es el mismo porcentaje de población que el de las personas con problemas de adicción. Estudiando las características de estas personalidades emocionalmente peculiares es fácil identificar varias semejanzas con las personas que nos sentamos en salas de recuperación de adicciones.

Hablamos de personas honestas, con un fuerte sentido de la justicia, precisas, coherentes, leales, valientes, comprometidas, responsables, creativas, con sólidos valores y muy empáticas.

Pero también hablamos de individuos con unas antenas tremendamente sensibles capaces de detectar una enorme cantidad de estímulos e información de todo tipo. Por si esto fuera poco, la influencia de esta sobreestimulación es especialmente prolongada e intensa.

Personas con una enorme sensibilidad para captar e identificar una gran cantidad de estímulos de todo tipo, tantos que pueden verse abrumadas emocionalmente en muchas situaciones generadoras de estrés y enfermedades relacionadas. Se reacciona con mucha intensidad a los estímulos positivos pero con mucha más aún a los negativos.

Este exceso de estímulos se “sufre” y surge la necesidad de desconexión, de parar ese ruido mental, de relajar la tensión generada. Es en este punto donde la conexión con el consumo de alcohol y otras drogas así como el desarrollo de conductas adictivas es evidente. Much@s adict@s hablan de desconexión cuando explican el motivo principal de su consumo.

Por otro lado, desde el punto de vista de personas con alta sensibilidad son habituales los testimonios que hablan del uso de sustancias para poder manejarse socialmente sin tanta intensidad, angustia o ansiedad. También hay historias que nos hablan del consumo de drogas para afrontar el trabajo competitivo y excesivo y otras que simplemente buscan aliviar la sensación de vacío y sinsentido en una sociedad en muchos casos injusta, egoísta e insolidaria.

Hemos enfocado nuestra recuperación desde el punto de vista de la dependencia a sustancias y/o conductas adictivas y sin duda las primeras etapas deben centrarse en conseguir una abstinencia sólida y un cambio de hábitos y actitudes con respecto al consumo, a los demás, a la vida y a nosotros mismos. Es en este último punto, la relación con nosotros mismos, donde me he encontrado a lo largo de los años de trabajo con personas adictas con un importantísimo porcentaje de personas con alta sensibilidad. Seres humanos con una capacidad de percepción fuera de lo normal y una intensidad emocional muy superior a la media. Personas dotadas de enorme talento pero vulnerables. Hombres y mujeres con un  corazón enorme pero frágiles ante situaciones que para otros pasan desapercibidas.

Test Alta Sensibilidad

Si contestas a muchas de estas preguntas afirmativamente quizá seas una P.A.S. (persona de alta sensibilidad). Si es así, enhorabuena. Aunque muchos en esta sociedad enfocada al egoísmo y la competitividad lo vean como una debilidad, ser una persona altamente sensible puede ser una gran fortaleza si lo gestionamos adecuadamente.

¿Prefieres trabajar por tu cuenta y en silencio?

¿Te molesta el exceso de estímulos? (ruidos, multitudes, luces…)

¿Fantaseas habitualmente?

¿Necesitas retirarte periódicamente a un lugar tranquilo y solitario?

¿Necesitas sentirte valorad@?

¿Tienes poc@s amig@s pero muy buen@s?

¿Evitas la superficialidad y buscas las conversaciones profundas?

¿En ocasiones sientes que te quedas sin fuerzas cuanto todo el mundo parece aguantar el tipo?

¿Reaccionas intensamente a los medicamentos, drogas o alcohol?

¿Percibes fácilmente las emociones de otros y te afectan intensamente?

¿Te afectan especialmente las noticias negativas o violentas?

¿Son importantes en tu vida la justicia y la ética?

¿Eres empatic@, creativ@ e intuitiv@?

¿Detectas con facilidad la falsedad y la mentira?

¿Te cuesta no juzgar a personas cuyos valores no coinciden con los tuyos?

¿Crees que mucha gente es insensible y desconsiderada?

¿A veces ser invitado a una fiesta es una mala noticia?

¿Te afectan mucho las críticas?

¿Sueles olvidar tus necesidades y pagarlo con el tiempo?

¿Tienes “alergia” a los conflictos?

¿Sufres en presencia de personas ansiosas y agresivas?

¿Eres perfeccionista y te molestan especialmente los defectos por pequeños que sean?

¿Te cuesta olvidar y perdonar tus errores?

¿Sufres el eco de las críticas de otros durante mucho tiempo?

¿Te desvives por ayudar a otros y te frustras cuando no te pagan con la misma moneda?

Identificarse como PAS nos debe llevar a responsabilizarnos y organizar nuestra vida (relaciones, trabajo, familia, dinero…) teniendo en cuenta que las necesidades de la sociedad en la que vivimos pueden no coincidir con las nuestras.

Encontrar semejantes (igual que en el caso de la recuperación en adicciones) es también una buena idea para compartir experiencias.

Saber hasta qué punto esta hipersensibilidad ha tenido algo que ver en nuestra adicción es tarea personal de cada uno. Quizá sea bueno reflexionar sobre qué hemos buscado en las drogas y qué encontramos finalmente. Quizá ahora podamos entender mejor a ese niñ/a que fuimos y perdonarnos más fácilmente al encontrar una explicación buscada durante largo tiempo.

Al igual que cuando nos planteamos una recuperación de la adicción al identificarnos como personas altamente sensibles debemos organizarnos y tener en cuenta varios asuntos antes de tomar ciertas decisiones en nuestro día a día. Las PAS debemos aprender a gestionar este rasgo (que no enfermedad, como en el caso de la adicción) y ponerlo a nuestro servicio como una fortaleza, una capacidad y un talento que, bien enfocado, puede llevarnos a una vida plena, con sentido y vocación de ayuda a otros.

 

 

 

 

 

El contenido de este blog no pretende sustituir el consejo médico profesional

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