Intervención Familiar

Alejandro Rodríguez ha realizado intervenciones exitosas con los mejores centros de España:

CC Adicciones Mataró y Roda de Bará, SinConsumir, Montau, Síndrome Adicciones, Mare Nostrum y La Robleda entre otros. Es autor del manual de Intervención Familiar “¿Qué hacer cuando el adicto no acepta la ayuda que se le ofrece?”

Muchas familias sufren la enfermedad de adicción de un ser querido: madres, padres, parejas, hermanos, amigos, compañeros de trabajo… que se desesperan ante la autodestrucción del enfermo y la impotencia para actuar eficazmente.

¿QUÉ HACER? La Intervención Familiar en Adicciones del Instituto Terapéutico Gallego pretende contestar esa pregunta con todo detalle y dotar a cada familia de todas las herramientas necesarias para lograr la entrada en tratamiento del enfermo de adicción.

Llegado el consumo a cierto nivel, cada ingesta es una lotería y las consecuencias más habituales en esta situación suelen ser accidentes de tráfico, sobredosis, peleas, robos, cárcel, agresiones, relaciones sexuales de riesgo, gasto económico desmesurado, ruina económica, pérdida de empleo, crisis matrimoniales, VIH, hepatitis, infartos…y la muerte.

Todos conocemos la expresión “tocar fondo”. Existe el mito que explica que el adicto debe llegar a esta situación para aceptar la ayuda que se le ofrece. Y si bien es cierto que la derrota total y años de sufrimiento son a menudo una gran ayuda para la entrada en tratamiento, no es menos cierto que esperar a que llegue este momento puede ser muy peligroso.

Ningún adicto se levanta una mañana y decide que “hoy es un buen día para entrar en un centro de recuperación”. Así pues, quedarse de brazos cruzados no es una opción y puede traer consecuencias irreparables.

Hacer algo se hace necesario y, en caso de consecuencias irreversibles nada podremos reprocharnos.

La Intervención Familiar en Adicciones de ITG pretende ayudar a esas personas que sufren para que consigan coordinar sus esfuerzos de la mejor manera y organizarse correctamente para conseguir la entrada del adicto en recuperación.

La Intervención es una herramienta indispensable que, además, aporta la tranquilidad de estar haciendo lo correcto, une a la familia y, en muchos casos, salva vidas.

Puede que ante una intervención recibamos amenazas del tipo“¿Cómo podéis hacerme esto?”, “¡Nunca os lo perdonaré!”. Son contraataques de la enfermedad ante el peligro de no volver a consumir. El adicto tiene la sensación de estar luchando por su vida, de ahí la grandilocuencia y lo extremo de sus palabras ya que su cerebro ha sustituido la necesidad de supervivencia por la necesidad de consumo. La familia no debe dejarse influir por ellas.

El consumo continuado produce la incapacidad de tomar decisiones adecuadas. El adicto es un enfermo que ha perdido su capacidad de elegir libremente, de vivir libremente y además está atrapado en un bucle autodestructivo que, de no cortarse, terminará en la cárcel, el hospital o el cementerio. Es el momento en que son otros los que deben decidir por él.

Más del 80% de los adictos acepta la ayuda gracias al trabajo de familia y amigos. Prácticamente la totalidad de las entradas en recuperación se deben a la necesidad de recuperar a la esposa, hijos, familia, trabajo, etc. Tal es la fuerza de esta enfermedad que el afectado se plantea dejar de consumir por su entorno y no por uno mismo.

Es importante recordar que el tipo de sustancia, la cantidad, incluso si se consume a diario o con intervalos de abstinencia no es lo importante, sino la relación de dependencia que se establece con ella.

Uno de los muchos beneficios de la intervención lo recibe la familia que da el paso. El actuar para mejorar las cosas nos hace sentir mejor (incluso cuando el resultado no es el esperado).

Hacer lo correcto, ser honesto y tener confianza. Informarse, orientarse, formarse y asesorarse es el principio para ayudar al ser querido.

Durante la Intervención estudiaremos la preparación del proceso, la creación del equipo, la elaboración de las cartas de intervención, lo que es un ultimátum, los ensayos, la reunión final, los criterios de selección del centro de tratamiento y cada aspecto relacionado.

No permanezcamos impasibles ante la autodestrucción de una persona querida e intentemos evitar años, quizás décadas de sufrimiento y pérdidas irreparables para su salud, familia y economía.

Deja de sufrir y actúa. Si un ser querido está sufriendo puedes solicitar información en info@itgadicciones.com o en el teléfono 656 782246